Capítulo Mendocino de la Mina Planetaria: El Proyecto San Jorge y el Espejo del Poder Global


Cuando el Atlas de la IA se Imprime en el Territorio

En PoliteIA hemos ido desmenuzado cómo el Capitalismo de la Vigilancia, propuesto por Zuboff, nos mercantiliza, y cómo el Atlas de poder de la IA descripto por Kate Crawford se construye sobre la explotación de la Tierra y el Trabajo a escala planetaria.

Hoy esa estructura global se manifiesta con crudeza en nuestra provincia. El inminente -y en apariencia inevitable- avance del Proyecto Megaminero San Jorge en Mendoza no es un evento local aislado; es la réplica perfecta de la matriz de poder que Crawford identificó en su análisis de la relación entre los gigantes tecnológicos del norte global y un grupo de diferentes Estados.

Estamos presenciando en tiempo real cómo los mitos y las lógicas del extractivismo digital muestran esa faceta que tanto gustan de ocultar en el plano de lo real; extractivismo material y territorial. Todo el aparato gubernamental y sus instituciones, provinciales y nacionales, están actuando bajo las mismas lógicas de poder que irradian desde Silicon Valley, y a la medida exacta de sus intereses.

La IA es la industria que impulsa el extractivismo, la que orienta las articulaciones público-privadas para garantizar el sostenimiento de su estructura material y un incremento de poder pocas veces visto. El Proyecto San Jorge y la captura del del Estado provincial por parte del cornejismo, son el espejo material donde se reflejan estas dinámicas de poder que marcan el pulso de nuestra realidad actual. Hoy la geopolítica está marcada por la carrera en el desarrollo de IA entre EEUU y China, y nuevamente nos exigen el rol de proveedores primarios.


1. El Mito de la Racionalidad y la Disolución de la Responsabilidad

En la base del desarrollo de la IA como industria global, están los discursos y narrativas que buscan legitimar el hecho de que la inteligencia es algo que se puede emular mediante agentes no humanos y que el resultado que puedan alcanzar estos agentes es superior a lo que la mente humana pueda jamás lograr. Hemos visto al detalle en entradas anteriores como se repite sin descanso que la IA viene a salvar todo lo odioso de la forma de pensamiento y relación humanas, para ofrecer una verdad superior. En nuestro caso lo fastidioso de lo humano serían las asambleas y manifestantes, y la racionalidad y verdad estaría representada por el cornejismo y el empresariado. La subestimación y objetivación del pueblo mendocino se parece mucho a la lógica objetivante de lo humano por parte de la industria de la IA. La verdad superior sería que San Jorge es la salida a la necesidad económica, la oportunidad de porgreso, desarrollo y eficiencia. Las voces que defienden el ambiente, los recuroso patrimoniales y los derechos ancestrales sobre la tierra, son el lastre humano que atrasa y que es imperativo superar.

Estos discursos, se construyen con sutileza, en el tiempo, por repitencia; Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, Reidel diciendo que el obstáculo para el desarrollo argentino somos los propios argentinos, la DGE impulsando el uso de IA en las aulas, los cursos de programación vía Roblox para nuestro piberío, todo es parte de la batalla cultural. Poco a poco se naturaliza que esto es así, y adquiere status de verdad la versión de un grupo reducido de actores. La lógica y discursos de la industria de la IA, cimentan la asociación entre el poder político y el capital extractivo para imponer verdades que legitimen nuevas formas de orden en las que, la mayoría de nosotros, sólo pagará los costos y poco gozará de los beneficios.

Todo esto bajo una enorme crisis institucional y de responsabilidad. En EEUU., el Estado sub-contrata la vigilancia ciudadana (Palantir) y se desliga de la responsabilidad ética y legal. En nuestra provincia el Estado promueve la minería contaminante, desligándose de la responsabilidad ambiental y social. ¿O acaso es posible imaginar a Cornejo, Latorre y cía respondiendo por las consecuencias del Proyecto San Jorge? Se pone jodida la convivencia ciudadana cuando la justicia deja de ser el norte que guíe las acciones de todas y todos, cuando se juega a continuar separando las instituciones y la ciudadanía, cuando desde el mismo Estado se fomenta el descrédito de la democracia…

Pero bueno, la lógica es la misma: los intereses dominantes en el norte global repiten que no pueden ser responsables de “algo que no entienden” cuando se los interpela por los abusos de Palantir, y los intereses dominantes locales dirán que no pueden modificar lo que es “su modelo de negocios” (la tasa de extracción que San Jorge no está dispuesto a negociar, o el insignificante 3% de la extracción bruta que cobrará la provincia). De concretarse el Proyecto, ni San Jorge ni funcionario alguno rendirán cuentas o serán responsable frente a los daños.

2. La Tierra como Infraestructura: La Base Geopolítica de la IA

Kate Crawford describía que la IA necesita los minerales de la Mina Planetaria para existir, sin importar la violencia o el costo ambiental que esto implique (lagos tóxicos, conflictos en cadenas de suministro). Prohibido olvidar el emblemático tuit de Elon Musk sobre el golpe de Estado en Bolivia en 2019…

En Mendoza, vemos como esta lógica es aplicada directamente:

  • Infraestructura, no ecosistema: El proyecto minero reduce la tierra, el agua y los ecosistemas a infraestructura. Deja de ser un soporte de vida social y natural para convertirse en un mero insumo para la ganancia.
  • El extractivismo local que sostiene al gigante global: El Estado en Mendoza, al impulsar este proyecto, actúa como un engranaje clave en esta geopolítica extractiva. La explotación local de recursos se vuelve el sustento material indispensable que permite a las compañías tecnológicas seguir proclamando la supuesta incorporeidad y neutralidad de sus innovaciones, mientras incrementan su poder instrumentario a niveles muy difíciles de disputar.

El discurso y las estrategias con las que pretenden minimizar el impacto ambiental, social y patrimonial son, en esencia, el exacto correlato del mito de la inteligencia desencarnada aplicado al territorio: se actúa como si el impacto fuera algo natural, abstracto y separado de las fuerzas sociales, culturales, históricas y políticas que lo están produciendo.


3. De la Seguridad a la Represión: El “Enemigo Interno” y la Vigilancia Subcontratada

La lección más cruda del Atlas de poder de la IA es cómo las tecnologías de vigilancia, originalmente desarrolladas para la defensa (NSA/DARPA) y la guerra, terminan siendo utilizadas a nivel local para realizar inteligencia sobre la ciudadanía bajo imputaciones tan inverosímiles como las de terrorismo.

En Mendoza, esta lógica no requiere de un software complejo para activarse. La persecución y represión policial que ha sufrido y sufre el enorme colectivo que se opone a la megaminería contaminante, es la aplicación directa de la estrategia del Estado Subcontratado contra la disidencia.

  • Aplicación Doméstica de la Lógica Militar: En Estados Unidos, Crawford investigó en campo como se utiliza Palantir para rastrear inmigrantes o comunidades vulnerables. En Mendoza, el Estado utiliza la represión y la vigilancia policial sin necesidad de tercerizar ni desarollar softwares específicos; el propio sistema de cámaras que debería ser para garantizar el derecho a la seguridad de toda la ciudadanía, se utiliza para marcar, identificar, perseguir y reprimir manifestantes. La propia policía te saca fotos o se inflitra de civil en las manifestaciones. Lejos de ser azaroso el uso de prácticas de inteligencia interna, es la cualidad por excelencia del nuevo orden. Nada parece interponerse con el objetivo de construir enemigos internos y neutralizar a quienes consideran obstáculos para el progreso económico.
  • El Costo del Disentimiento: La violencia se ejerce para imponer la verdad del extractivismo, obligando al cuerpo social a adaptarse a la cadencia del capital, tal como Amazon obliga a sus trabajadores a adaptarse al ritmo del algoritmo (Pedidos Ya/Uber/Mercado Libre, a sus asociados, y una larga lista de coincidencias entre extractivismo -recursos naturales, cuerpo humano, psiquis- y no asunción de responsabilidad frente a los daños). En todos los casos en que esas verdades sean cuestionadas, el disenso y el pensamiento crítico se vuelven fallas del sistema que deben ser eliminadas.

De cara al 9D

Lo que ocurre en Mendoza no es un simple debate económico-ambiental. Es una batalla local, si, pero contra una maquinaria epistémica de poder global que busca imponer su verdad fundamental sobre cualquier derecho individual o ambiental, utilizando tecnologías de la vigilancia, control y represión para llevarlo a cabo, como en las formas más centralistas y totalitarias de gobierno de los asuntos humanos.

Llamarlo por su nombre nos ayuda en la tarea de descubrir nuevas narrativas, construir nuevos discursos y lograr nuevas significaciones. Situarlo en el mapa de poder de la IA, que también influye de manera sostenida en todas las instituciones democráticas y en nuestra subjetividad, nos permitirá eventualmente relocarnos en nuevos escenarios para continuar exigiendo todas las garantías para tener vidas dignas de ser vividas.

Contra nuestras propias intuiciones y varios pronósticos, cuando algunas manifestaciones del mapa de poder de la IA, como la presidencia de Javier Milei o el reciente triunfo electoral en la provincia de la cara local representada por el cornejismo nos tiñen de pesimismo e impotencia, asistimos con esperanza renovada a las masivas manifestaciones desde cada rincón de la provincia. Nos entusiasma porque nos muestra que la lógica algorítmica si tiene límites, que estamos a tiempo, que la justicia como racionalidad política sigue siendo la guía para cientos de miles de mendocinos, y que, todavía, la organización popular sabe cuando reapropiarse de su rol protagónico en toda democracia. No hay que dejar pasar la oportunidad de celebrar lo bien que se siente la conexión real, el estar junto a otros por un objetivo común más allá de muchas otras diferencias, el poner el cuerpo en acción y sacudirse la modorra, el desánimo y el entumecimiento psíquico en el que nos deja lo digital.

➡️ Ensayo PoliteIA: Mapa de Actores y la Crisis de Responsabilidad

Si te interesa profundizar, en nuestro Ensayo PoliteIA continuamos el análisis de este conflicto, utilizando el marco de Kate Crawford para:

  1. Mapear a los actores políticos y corporativos involucrados a nivel provincial y nacional.
  2. Describir las lógicas exactas de “Tierra,” “Trabajo” y “Estado” aplicadas al proyecto San Jorge.
  3. Analizar la crisis de responsabilidad y la falta de mecanismos de rendición de cuentas, con foco en la represión.

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